Fondo Esperanza Chile
Maria Carrasco
Jaime Gutierrez
Lo que realmente importa
Descargar capítulo

Descripción

Fondo Esperanza es una institución que fomenta emprendimiento en los sectores vulnerables de la población de Chile. Con 13 años de trayectoria, forma parte del sueño de más de 100.000 emprendedores de 240 comunas, a quienes apoya en el inicio y el crecimiento de sus actividades productivas a través de 52 oficinas, desde el norte de Chile (Arica) hasta el sur del país (Chiloé).

Fondo Esperanza reafirma la importancia del emprendimiento como motor de desarrollo a través de la prestación de servicios financieros (microcréditos y microseguros), la capacitación que ofrece en su Escuela de Emprendimiento y la promoción de redes de apoyo que concede a sus clientes.

La experiencia y el compromiso de sus más de 500 profesionales que trabajan por contribuir a la superación de la pobreza, caracterizan a Fondo Esperanza. Una institución que ofrece oportunidades a los emprendedores excluidos de la banca formal mediante un trato personal y cercano, llegando hasta los lugares donde viven.

El apoyo de Fondo Esperanza llega a grupos de la población que está excluida socialmente y que tiene mayor nivel de vulnerabilidad. Hace más de dos años, acercó sus productos y servicios al colectivo de reclusos para que, a través de la elaboración de productos de artesanía y con el apoyo de la entidad, pudieran labrarse un futuro tras finalizar sus condenas. Un proyecto similar ha permitido la creación de grupos solidarios con personas que viven en la calle.

En 2015 Fondo Esperanza ha mejorado la cartera de productos y servicios para sus emprendedores con la incorporación en todas sus oficinas del servicio de microseguros “Mi familia protegida”, que reafirma el compromiso de la entidad de contribuir a que los segmentos vulnerables obtengan un resguardo en caso de eventos adversos que puedan afectar a sus ingresos.

Consejo y Equipo Directivo

Equipo Directivo

Mario Pavón
Gerente General
Karina Gómez
Gerenta Nacional de Oficinas
Consuelo Herreros
Gerenta de Personas
Norma Espinosa
Gerenta de Administración y Finanzas
Pilar Egaña
Gerenta de Comunicaciones
Pablo González
Gerente de Riesgo
Zunilda Vergara
Gerenta de Operaciones y Sistemas
Daniela Olfos
Gerenta de Desarrollo y Servicio
Oliver López
Gerente de Proyectos
Fernando Jara
Gerente de Auditoría

Consejo

Ramón Feijóo
Presidente
Luciano Magnet
Vicepresidente
Jorge Cruz
Vocal
Javier Flores
Vocal
Andrés Silva
Vocal
Cristian Barros
Vocal
Juan Cristóbal
Vocal

Iniciativas Destacadas

Fondo Esperanza llega a grupos de la población que está excluida socialmente y que tienen mayor nivel de vulnerabilidad. Apoya a personas que viven en la calle o población reclusa para que a través del emprendimiento de actividades productivas puedan labrarse un futuro.




Escuela de Emprendimiento


Empoderar a los emprendedores y facilitar su capacitación de manera personalizada a su negocio y a su realidad son los objetivos de la Escuela de Emprendimiento.

Programa de créditos productivos y capacitación a personas privadas de libertad en centros penitenciarios


Programa de emprendimiento de personas que viven en la calle


Microseguro “Mi familia protegida”


Chile

Entorno
Macroeconómico


Después del auge observado entre 2010 y 2012, la economía registra una desaceleración por tercer año consecutivo


La economía chilena creció un 1,8% en 2015, mostrando por segundo año consecutivo las menores tasas de crecimiento de los últimos 15 años, sin considerar la crisis global del año 2008-2009. En los últimos años, la actividad y la demanda han tenido un débil crecimiento. Parte de ello, a consecuencia de los shocks externos, fundamentalmente la moderación del crecimiento de China, responsable de casi la mitad de la demanda mundial de cobre y que ha inducido una caída del 25% en el precio de esta materia prima, principal producto de exportación de Chile.

Esto ha generado un deterioro mayor al anticipado de los sectores de recursos naturales, en particular de la minería, por los recortes de producción que las compañías mineras han determinado ante la bajada del precio. El desempeño del resto de los sectores fue algo más favorable, destacando la construcción y algunos sectores de servicios.

La demanda interna mostró un crecimiento del 2,0%, dentro de la cual el consumo crece un 2,3% evidenciando la clara tendencia decreciente desde el año 2011, cuando crecía por encima del 5%, producto de un sostenido menor ritmo de crecimiento del empleo como de los salarios reales que se reflejaron en unas peores expectativas de los consumidores sobre su evolución futura y por ende el ajuste del consumo. El consumo de personas creció solo un 1,8% liderado por el gasto en servicios principalmente de salud y comunicaciones y seguido por el consumo de bienes no durables.

Por su parte el consumo público se aceleró en la segunda mitad del año, producto de una mayor ejecución presupuestaria, soportando el resultado observado en el consumo en su conjunto

La inversión, tras caer 2,7% en el primer semestre del año, se expandió 7,1% en el tercer trimestre, acumulando un incremento de 0,5% en el año. El resultado fue impulsado por la buena evolución puntual de maquinaria y equipos, que crecieron un 12,2%, así como construcción y otras obras, que en conjunto crecieron un 5% impulsado por la mayor inversión en edificación. En el conjunto del año la inversión creció alrededor de 0,8%.
Tanto las expectativas de los consumidores como de los inversores reportadas por el Banco Central se encuentran en los menores niveles desde los alcanzados en 2008, ubicándose en 25 y 12 puntos por debajo de la zona neutral, lo que hace prever que continuará la debilidad tanto del consumo como de la inversión.

La situación del escenario externo es responsable en gran medida de esta percepción. Las expectativas de crecimiento global se han reducido, el esperado ajuste de tasas de la Reserva Federal se realizó sin generar cambios significativos en los mercados financieros globales, estimándose una senda de ajuste mucho más moderada que lo descontado anteriormente.

Todos estos factores están incidiendo tanto en las expectativas de los agentes como en el resultado del sector externo, que sigue siendo deficitario, a pesar de que el ajuste ha sido significativo, pasando el déficit de la cuenta corriente de un 3,7% del PIB en 2013 a un porcentaje estimado del 1,2% del PIB en 2015, tanto por un déficit en la balanza comercial como de renta.

Las exportaciones han disminuido alrededor del 17%, mientras que las importaciones lo han hecho en un 9%. Por su parte, las transacciones de la cuenta financiera reflejaron un endeudamiento de Chile con el resto del mundo por USD 4.500 millones. Estos recursos que ingresaron a la economía chilena provinieron principalmente de los fondos de pensiones y del Gobierno.

Este persistente deterioro del sector externo desde 2013 se ha reflejado en la depreciación del tipo de cambio que en términos acumulados ha sido del 25% en ese período, ajustándose el tipo de cambio real un 16% desde 2013, que ha permitido mitigar en parte el deterioro de los términos de intercambio.

El ajuste del tipo de cambio ha incorporado importantes tensiones inflacionarias fundamentalmente por los altos coeficientes de importación que presenta la economía chilena, destacando el aumento de la inflación de bienes. La inflación anual cerró el año sobre el 4%, superando la banda superior establecida por el Banco Central. La inflación subyacente cerró cerca del 5% anual, mostrando la verdadera tensión de los precios al aislar el efecto de los menores precios del petróleo en la economía chilena.

La respuesta a la mayor inflación ha sido el ajuste de la Tasa de Política Monetaria por parte del Consejo del Banco Central de Chile a finales del año, en 25 puntos base, hasta 3,5%, luego de un largo período de estabilidad. En términos reales a pesar del ajuste realizado, la tasa real se encuentra en niveles negativos manteniendo un claro sesgo expansivo a la política monetaria. El costo de la financiación sigue reducido en términos históricos, sin embargo con la excepción de los créditos hipotecarios, el crecimiento real anual del crédito es bajo, manteniéndose alrededor del 5%.

Para soportar a la economía que viene mostrando menores tasas de crecimiento, el Gobierno chileno impulsó una gestión fiscal expansiva, con un alza del gasto del 10% en términos reales con respecto al ejecutado en 2014, que conjuntamente con el menor crecimiento de los ingresos fiscales hizo que el déficit público del gobierno central alcanzara el 3,2% del PIB en 2015, el doble del déficit registrado en 2014.

A diferencia de otras economías de la región, Chile cuenta con holguras en este entorno de deterioro de las finanzas públicas, al poseer activos financieros del tesoro público cercanos a USD 26.000 millones al cierre del año, que permite amortiguar en parte el impacto de los menores ingresos asociados a la caída del precio del cobre, que representan un 50% de las exportaciones del país y una importante proporción de los ingresos fiscales.

En el mercado laboral, la tasa de desempleo se mantiene relativamente estable al ubicarse el último dato disponible de 2015 en 6,3%, similar a la registrada en 2014, con una ligera caída de la fuerza laboral y un leve descenso de los Ocupados. La disminución en Actividades Inmobiliarias y de Alquiler fue del 4,5% mientras que en Comercio retrocedía un 1,4%. Esto fue compensado por el crecimiento del 2,2% en el empleo en la Administración Pública.
En Chile 7,9 millones de personas trabajan. Alrededor del 13% de la población trabaja en el sector agrícola, más de 23% en la industria y 64% en los servicios. Del total de personas que trabajan, el 59% son hombres y el 41% mujeres. El 55,6% de los trabajadores tiene entre 35 y 59 años. El 44% cuenta con educación secundaria y la mayoría labora en el comercio y la industria, aunque en el último año el mayor número de ocupaciones se creó en el sector público. Más del 70% tiene contrato a plazo fijo y más del 80% trabaja en una pyme.

Los trabajadores que lo hacen en el sector informal representan el 32% de la fuerza laboral, mientras quienes los que lo hacen por cuenta propia y/o son micro emprendedores representan el 21% de la fuerza laboral.
Chile es el país con mayor nivel de inclusión financiera de la Región al poseer el 63% de los adultos alguna cuenta en el sistema, sin embargo las características de la fuerte participación de las pequeñas empresas en el empleo total de la economía, es un elemento a reforzar y profundizar.